¿Qué pasa con lo que escribes en ChatGPT, Claude o Gemini? La respuesta no es la misma en los tres
Tres ingenieros de Samsung filtraron código confidencial pegándolo en ChatGPT en 2023. No hace falta trabajar en semiconductores para tomar la misma decisión sin saberlo. Verificamos de primera mano las políticas de Anthropic y Google —y fuimos honestos sobre lo que no pudimos verificar de OpenAI—: cuatro preguntas que sirven para cualquier chat de IA, sea cual sea.
En marzo de 2023, tres ingenieros de Samsung pegaron en ChatGPT, en apenas veinte días, el código fuente de una base de datos de semiconductores, la transcripción de una reunión interna confidencial y una secuencia de pruebas para detectar chips defectuosos. Ninguno robaba nada: solo buscaban que la IA les ayudara a depurar un error, redactar unas notas, optimizar un proceso. Samsung prohibió el uso de ChatGPT a toda la plantilla en cuanto lo descubrió. No hace falta trabajar en semiconductores para tomar la misma decisión sin saberlo: cada vez que escribes algo personal, un dato médico, un borrador de contrato o una queja sobre tu jefe en un chat de IA, estás tomando la misma decisión que esos ingenieros. Y la respuesta a "¿qué pasa con esto después?" no es una sola: depende de qué herramienta uses, en qué plan, y si tocaste o no un ajuste que la mayoría nunca abre.
Tres políticas reales, no una genérica
Anthropic (Claude). Desde el 28 de agosto de 2025, las cuentas gratuitas, Pro y Max pasaron a un modelo de opt-out: si no tocas nada, tus conversaciones se usan para entrenar futuros modelos y se conservan hasta cinco años; si desactivas la opción, vuelve a los 30 días de siempre. Las conversaciones que borras quedan excluidas del entrenamiento pase lo que pase con ese ajuste. Anthropic lo justificó así: los datos de interacciones reales "aportan información valiosa sobre qué respuestas resultan más útiles y precisas para los usuarios", y los ciclos de desarrollo de 18 a 24 meses hacen que la retención larga ayude a mantener la coherencia entre versiones. Nada de esto aplica a Claude for Work, educación, gobierno ni a la API.
Google (Gemini). Con el ajuste "Actividad de aplicaciones Gemini" activado —que es el estado normal—, Google usa tus chats para "proporcionar, desarrollar y mejorar sus servicios, incluido el entrenamiento de modelos de IA generativa", y los conserva 18 meses por defecto (ajustable a 3, 36 meses o indefinido). Apágalo y las conversaciones se retienen igualmente 72 horas "para responder a tus consultas y proteger la seguridad de Google" antes de borrarse. Y hay un matiz que casi nadie lee hasta el final: una parte de los chats la revisan personas —"revisores humanos, incluidos proveedores de servicios de Google"— para mejorar el producto, y esos chats concretos se conservan hasta tres años, tengas o no la actividad desactivada.
OpenAI. Aquí hay que ser honestos sobre el límite de esta pieza: las páginas de política de privacidad de OpenAI y ChatGPT devolvieron un bloqueo de acceso automatizado a nuestro servidor en todos los intentos, así que no pudimos leerlas nosotros mismos como hicimos con Anthropic y Google. Lo que sí pudimos verificar de primera mano es la política de la API, que OpenAI documenta con precisión: los datos enviados por API "no se usan para entrenar ni mejorar los modelos de OpenAI, salvo que decidas compartirlos explícitamente", con 30 días de retención por defecto para control de abusos. Esa política de API es explícitamente distinta de ChatGPT, el producto de consumo: varias coberturas técnicas coincidentes describen el entrenamiento activado por defecto en las cuentas gratuitas y Plus, desactivable en el interruptor "Mejorar el modelo para todos", con los mismos 30 días de retención por control de abusos incluso con el entrenamiento apagado —pero no pudimos confirmarlo contra la fuente de OpenAI directamente, y lo decimos así en vez de fingir que sí.
Hay una lógica detrás de por qué estas tres políticas se parecen tan poco entre sí, y conviene nombrarla porque no cambiará aunque cambien los productos: en los planes gratuitos y de consumo barato, tus conversaciones son parte de lo que pagas —la empresa cubre el coste de servirte con lo que aprende de tus datos—; en la API y en los contratos empresariales, el cliente paga en dinero real, así que la empresa no necesita cobrar también en datos, y de hecho prometer que no los usa es parte de lo que vende. Por eso Anthropic excluye explícitamente Claude for Work y la API del cambio de agosto de 2025, y por eso la política de la API de OpenAI es la más protectora de las tres que hemos podido verificar: no es casualidad ni generosidad, es el modelo de negocio hablando.
Lo que ninguna política explica: la orden judicial
Hay una razón más, ajena a cualquier configuración, por la que "lo borré" no siempre significa lo que crees. En mayo de 2025, en el pleito de derechos de autor de The New York Times contra OpenAI, una jueza federal ordenó a la empresa preservar todos los registros de salida de ChatGPT que de otro modo se habrían borrado, incluidos más de 20 millones de chats anonimizados que OpenAI tuvo que entregar al tribunal. La orden se levantó parcialmente en octubre, pero los registros ya conservados durante ese periodo siguen accesibles, y las cuentas señaladas específicamente por el NYT siguen bajo obligación de conservarse. Tu política de retención personal no importa nada frente a una orden judicial: es la variable que ninguna empresa te explica en su web, porque no depende de ellas.
Cuatro preguntas para cualquier chat de IA, sea cual sea
No necesitas memorizar estas tres políticas —cambiarán, y habrá una cuarta y una quinta herramienta el año que viene—. Necesitas saber qué preguntarle a cualquiera:
- ¿El entrenamiento con mis datos está activado o desactivado por defecto? Si no lo sabes, asume que está activado: es la opción más común entre las que hemos podido verificar.
- ¿Cuánto se conserva aunque lo desactive? Casi ninguna política es cero: suelen ser entre 72 horas y 30 días por seguridad, pase lo que pase con el ajuste de entrenamiento.
- ¿Lo puede leer una persona? Busca la palabra "revisor" o "reviewer" en la política: si aparece, alguien con acceso humano puede llegar a ver ese chat concreto, normalmente con retención más larga que el resto.
- ¿Existe un modo temporal o incógnito, y qué cambia realmente? Suele evitar que aparezca en tu historial y en el entrenamiento, pero casi nunca evita la retención de seguridad de unos días.
Aplicadas a Gemini, por ejemplo: (1) activado por defecto; (2) 72 horas incluso apagado; (3) sí, una parte de los chats pasa por revisión humana; (4) el modo temporal existe y saca el chat del historial y del entrenamiento, pero no de esas 72 horas mínimas. Cuatro respuestas, ni una alarmante ni una tranquilizadora: solo lo que hay.
Y si una orden judicial, una investigación o una fusión empresarial entra en juego, ninguna de las cuatro respuestas anteriores sigue siendo la última palabra —como le pasó a OpenAI con el NYT—. Eso no es motivo para no usar estas herramientas: es el motivo para no escribir en ellas nada que no escribirías en un correo que pudiera acabar, algún día, delante de un juez.
Para quien quiera ir más lejos
- El anuncio oficial de Anthropic sobre el cambio de términos de consumo (agosto de 2025), con los plazos y la justificación completos.
- La página de ayuda oficial de Google sobre Actividad de aplicaciones Gemini, con el detalle de revisión humana y retención.
- La guía oficial de OpenAI sobre el uso de datos en su API, la única de las tres que pudimos verificar de primera mano en el caso de OpenAI.
- La cobertura de Bloomberg Law sobre la orden de conservar 20 millones de registros de ChatGPT en el caso del NYT.
- El reportaje de Forbes sobre la filtración de Samsung que abre esta pieza.
Este artículo se ha elaborado con inteligencia artificial bajo supervisión editorial humana.