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Microsoft Copilot

Microsoft presenta los Copilot+ PC y abre el debate sobre Recall

Microsoft estrena los Copilot+ PC, una nueva categoría de ordenadores con IA ejecutada en local. Su función Recall, que crea un historial visual de la actividad, promete facilitar las búsquedas pero plantea dudas de privacidad.

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Microsoft ha aprovechado su conferencia Build para presentar los Copilot+ PC, una nueva categoría de ordenadores Windows diseñada alrededor de la inteligencia artificial. El anuncio no consiste solo en añadir un asistente al sistema: exige una unidad específica para ejecutar tareas de IA en el propio equipo y estrena funciones como Recall, capaz de reconstruir parte de la actividad realizada ante el ordenador.

La apuesta importa porque Microsoft quiere desplazar algunas funciones de IA desde los centros de datos hasta el PC. Eso puede reducir la dependencia de la conexión, acelerar ciertas tareas y limitar el envío de información a servicios externos. Pero también convierte al ordenador en un dispositivo que observa y organiza más datos sobre su usuario.

Un PC con IA como requisito de hardware

Los Copilot+ PC deberán incorporar una NPU capaz de realizar al menos 40 TOPS. Una NPU, o unidad de procesamiento neuronal, es un chip especializado en los cálculos que usan los modelos de IA; está pensado para hacerlos con menor consumo energético que una CPU o una tarjeta gráfica convencional.

Microsoft también fija un mínimo de 16 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento. Los primeros modelos llegarán con procesadores Snapdragon X Elite y Snapdragon X Plus de Qualcomm, una arquitectura basada en Arm que busca combinar autonomía y rendimiento. La compañía ha anunciado equipos de Acer, ASUS, Dell, HP, Lenovo, Samsung y sus propios Surface Laptop y Surface Pro.

Los dispositivos comenzarán a comercializarse el 18 de junio, con precios a partir de 999 dólares en Estados Unidos. La etiqueta Copilot+ PC no equivale, por tanto, a cualquier ordenador compatible con Windows 11: identifica una generación concreta de hardware preparada para ejecutar las nuevas experiencias de IA de Microsoft.

Recall convierte la actividad en un historial consultable

La función más llamativa es Recall. Windows toma instantáneas periódicas de lo que aparece en pantalla y utiliza modelos de IA para que el usuario pueda buscar después aquello que vio o hizo. La promesa de Microsoft es sencilla: recuperar una conversación, una página web, un documento o una imagen aunque no se recuerde el nombre del archivo ni la aplicación empleada.

En la demostración de Build, Recall permite desplazarse por una línea temporal de la actividad y formular consultas con lenguaje natural. Si alguien recuerda haber visto un gráfico sobre un tema concreto o una conversación con una determinada persona, el sistema aspira a localizarlo a partir del contenido visual y textual de las capturas.

No es una grabación de vídeo de la pantalla, sino un archivo de instantáneas que el sistema procesa e indexa. Microsoft sostiene que los datos se almacenan localmente en el dispositivo, no se envían a sus servidores y no se usan para entrenar sus modelos. Recall requiere iniciar sesión con Windows Hello y permite pausar la recopilación, eliminar momentos concretos o excluir aplicaciones y sitios web.

La privacidad no depende solo de que los datos queden en el PC

El diseño local evita uno de los principales recelos que despiertan los asistentes conectados a la nube: que una empresa centralice el historial de uso de millones de personas. Sin embargo, no elimina el problema de fondo. Un archivo que reúna capturas de correos, documentos de trabajo, mensajes, compras o credenciales visibles puede resultar extremadamente sensible si otra persona logra acceder al equipo.

También hay una cuestión práctica. Los filtros para excluir aplicaciones o páginas exigirán que el usuario conozca la función, entienda qué información no quiere conservar y configure las excepciones antes de necesitarlo. En un ordenador compartido, en un entorno laboral o ante datos confidenciales, esa carga de configuración puede ser relevante.

Microsoft ha presentado Recall como una herramienta que el usuario puede pausar y configurar, aunque en el anuncio inicial se activaba por defecto. Su utilidad depende precisamente de registrar mucho contexto. Esa tensión será difícil de resolver solo con controles de configuración: cuanto más completo sea el historial, mejor podrá encontrar información; cuanto más completo sea, mayor será el impacto potencial de un acceso indebido.

Una carrera por hacer útil la IA en el sistema operativo

Junto a Recall, los Copilot+ PC incorporarán mejoras de generación y edición de imágenes, traducción en directo mediante Live Captions y efectos de cámara procesados en local. Microsoft afirma que algunas de estas funciones podrán funcionar sin conexión a internet, un cambio relevante frente a las primeras oleadas de asistentes basados casi por completo en la nube.

La iniciativa sitúa a Windows en la misma dirección que Apple y Google: convertir la IA en una capacidad básica del dispositivo, no en una aplicación aislada. Para los usuarios, la prueba será si esas funciones ahorran tiempo de verdad. Para Microsoft, el reto inmediato será demostrar que un ordenador que recuerda más sobre su dueño también puede proteger mejor esa información.

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