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Finanzas

OpenAI negocia una ronda de hasta 100.000 millones de dólares

OpenAI negocia captar hasta 100.000 millones de dólares con una valoración de hasta 830.000 millones. La operación elevaría a una escala inédita la financiación necesaria para competir en modelos, centros de datos y uso diario de IA.

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OpenAI mantiene conversaciones para levantar hasta 100.000 millones de dólares en una ronda que podría valorar a la empresa en hasta 830.000 millones, según informó el jueves The Wall Street Journal. De cerrarse en esos términos, sería la mayor ronda de capital riesgo intentada hasta la fecha.

La cifra ilustra el cambio de escala de la inteligencia artificial generativa. ChatGPT convirtió a OpenAI en una compañía de consumo masivo, pero sostener y mejorar sus modelos exige una infraestructura industrial: chips, centros de datos, energía y capacidad para responder a millones de consultas. La empresa necesitaría ahora financiación comparable a la de grandes proyectos de infraestructuras, no a la de una startup convencional.

Una valoración muy por encima de la última referencia

La operación se estaría preparando para antes de que termine el primer trimestre de 2026 y podría incorporar fondos soberanos, de acuerdo con el diario estadounidense. The Information había adelantado que OpenAI estudiaba una captación con una valoración de 750.000 millones de dólares.

La última referencia conocida situaba a la compañía en torno a 500.000 millones de dólares, a partir de una operación secundaria. Una transacción secundaria permite a accionistas existentes vender participaciones; no equivale necesariamente a dinero nuevo entrando en la empresa. Por eso, una ronda primaria de hasta 100.000 millones tendría un efecto mucho más directo sobre su capacidad para financiar operaciones y expansión.

PitchBook estima que OpenAI dispone de más de 64.000 millones de dólares en caja. Aun así, la dimensión de la ronda revela que esa reserva no basta para el plan de crecimiento que se está dibujando alrededor de los grandes modelos de lenguaje.

El coste no está solo en entrenar el próximo modelo

El entrenamiento de un modelo avanzado concentra mucha atención, pero el gasto permanente crece sobre todo cuando los usuarios lo utilizan. La inferencia es el proceso por el que un modelo ya entrenado genera una respuesta, redacta código, analiza un archivo o procesa una imagen. Cada una de esas peticiones consume capacidad de computación.

Los acuerdos de OpenAI con proveedores de nube le han permitido acceder a infraestructura, incluidos créditos de computación. Sin embargo, el volumen de uso parece haber superado lo que esas fórmulas pueden cubrir por sí solas. El nuevo capital serviría también para pagar esa inferencia con efectivo y para asegurar capacidad de cálculo a largo plazo.

La compañía mantiene compromisos de inversión en infraestructura y computación que se cuentan en billones de dólares. En ese contexto, una ronda de 100.000 millones no resolvería por sí sola toda la factura futura, pero sí reforzaría su posición para negociar chips, energía y centros de datos en un mercado muy disputado.

Más ingresos, pero una carrera más cara

OpenAI estaría generando ingresos anualizados cercanos a 20.000 millones de dólares. Es una cifra excepcional para una empresa de IA tan joven, aunque queda lejos de compensar automáticamente el coste de operar servicios intensivos en computación y de financiar la próxima generación de modelos.

La negociación llega mientras Google acelera con Gemini y Anthropic gana presencia entre empresas y desarrolladores. La competencia ya no se libra únicamente en la calidad de un chatbot: incluye herramientas para programadores, agentes que ejecutan tareas, productos empresariales y el acceso a la infraestructura que los hace posibles.

También circulan informaciones sobre una posible salida a bolsa de OpenAI y sobre una inversión de 10.000 millones de dólares de Amazon que daría a la compañía acceso a sus chips de IA. Ninguna de esas posibilidades sustituye la ronda en negociación: una oferta pública llevaría tiempo y una alianza con un proveedor concreto no elimina la necesidad de liquidez y capacidad diversificada.

OpenAI no respondió de inmediato a la petición de comentarios de TechCrunch. Hasta que haya inversores comprometidos y condiciones definitivas, los 100.000 millones y la valoración de 830.000 millones siguen siendo objetivos de negociación, no una operación cerrada. Pero el tamaño de la propuesta ya deja una señal clara: la carrera por la IA avanzada está trasladando la financiación tecnológica a una escala propia de las mayores compañías del mundo.

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