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Aprendizaje por Transferencia

Técnica que reutiliza el conocimiento aprendido por un modelo en una tarea para resolver otra relacionada. Hoy sustenta la adaptación de modelos fundacionales mediante ajuste fino eficiente (LoRA, adapters, prompt tuning), con beneficios que dependen de la similitud entre dominios: transferir mal puede dañar.

Admin IA360 4 min de lectura Generado con IA Read in English
Aprendizaje por Transferencia

El aprendizaje por transferencia (transfer learning) es la técnica de aprendizaje automático que reutiliza el conocimiento adquirido por un modelo en una tarea o dominio de origen para resolver otra tarea relacionada, el dominio de destino, en lugar de entrenar desde cero. El estudio de referencia del campo, firmado por Sinno Jialin Pan y Qiang Yang en IEEE Transactions on Knowledge and Data Engineering (2010), formalizó la idea y ese vocabulario de origen y destino que se sigue usando hoy.

Su motivación es práctica: los datos etiquetados son caros y escasos en muchos problemas reales, mientras que las representaciones aprendidas en tareas con datos abundantes a menudo son reutilizables.

Cómo se practica: preentrenar y afinar

El patrón dominante es el preentrenamiento seguido de ajuste fino (fine-tuning). En visión por computador, las redes convolucionales preentrenadas con ImageNet se convirtieron en el punto de partida habitual para nuevas tareas de imagen; en lenguaje, BERT y GPT consolidaron la misma receta: un modelo preentrenado con texto masivo sin etiquetar se adapta después a clasificación, traducción o búsqueda de respuestas. Una alternativa más ligera es la extracción de características, que congela las capas preentrenadas y solo entrena un clasificador pequeño encima.

La era de los modelos fundacionales y el PEFT

Los modelos fundacionales —término acuñado por Rishi Bommasani y colegas en el informe de Stanford de 2021 On the Opportunities and Risks of Foundation Models— son aprendizaje por transferencia a escala: un único modelo entrenado con datos amplios se adapta a un abanico enorme de tareas posteriores. El mismo informe advierte que los defectos del modelo base los heredan todos los modelos adaptados a partir de él.

Afinar todos los pesos de un modelo de decenas o cientos de miles de millones de parámetros resulta prohibitivo, y de ahí el auge del fine-tuning eficiente en parámetros (PEFT). LoRA (Hu et al., 2021) congela los pesos preentrenados e inyecta matrices entrenables de bajo rango: en GPT-3, de 175.000 millones de parámetros, redujo los parámetros entrenables unas 10.000 veces y la memoria de GPU a un tercio, con resultados equiparables o mejores que el ajuste completo. Los adapters (Houlsby et al., 2019) insertan módulos pequeños —en torno al 3,6% de parámetros por tarea— quedándose a 0,4 puntos del fine-tuning completo en GLUE, y el prompt tuning (Lester et al., 2021) aprende «prompts blandos» sobre un modelo congelado y se vuelve competitivo cuando el modelo supera los miles de millones de parámetros.

Cuándo funciona y cuándo no

La ganancia no es universal: depende de la similitud entre origen y destino, de cuántos datos tiene la tarea final y de la capacidad del modelo. Cuando los dominios están poco relacionados, transferir puede empeorar el resultado frente a entrenar desde cero: es la transferencia negativa, documentada en el survey de Wen Zhang, Lingfei Deng, Lei Zhang y Dongrui Wu (IEEE/CAA Journal of Automatica Sinica, 2022), que la atribuye sobre todo a la divergencia entre dominios y a la calidad y cantidad de los datos de origen, y repasa medio centenar de técnicas para estimar la similitud entre dominios o transferir de forma segura. Predecir a priori cuánto ayudará una transferencia concreta sigue siendo un problema abierto.

Este artículo se ha elaborado con inteligencia artificial bajo supervisión editorial humana.

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