xAI presenta Grok 3, entrenado con 200.000 GPUs en Memphis
La empresa de Elon Musk lanza su modelo más avanzado, con diez veces más cómputo que Grok 2, modos de razonamiento y una herramienta de búsqueda profunda. Según xAI, supera a GPT-4o y a o3-mini-high en varios test.
La compañía de inteligencia artificial de Elon Musk, xAI, lanzó el lunes por la noche su modelo insignia más reciente, Grok 3, junto con nuevas funciones para sus aplicaciones de iOS y web. Es la apuesta de Musk para competir de tú a tú con GPT-4o de OpenAI y Gemini de Google, y llega tras varios meses de desarrollo y un retraso respecto a la fecha que la propia empresa había marcado para 2024.
Grok es el asistente que impulsa varias funciones de X, la red social de Musk. Puede analizar imágenes y responder preguntas. Grok 3 amplía esas capacidades y, sobre todo, presume de una escala de entrenamiento inusual.
Un centro de datos con 200.000 GPUs
El dato que xAI ha puesto en el centro de su presentación es la infraestructura. La empresa entrenó Grok 3 en un enorme centro de datos en Memphis que alberga alrededor de 200.000 GPUs, las unidades de procesamiento gráfico que sirven para los cálculos masivos que exige entrenar un modelo de lenguaje.
En una publicación en X, Musk afirmó que Grok 3 se desarrolló con «10x» —diez veces, aproximadamente— más potencia de cómputo que su predecesor, Grok 2, usando un conjunto de entrenamiento ampliado que incluye, entre otras cosas, expedientes de casos judiciales.
«Grok 3 es un orden de magnitud más capaz que Grok 2», dijo Musk durante una presentación retransmitida en directo el lunes. Y añadió una definición de su producto que resume su enfoque: «Es una IA que busca la verdad al máximo, incluso cuando esa verdad a veces choca con lo políticamente correcto».
La cifra de GPUs importa porque marca una tendencia del sector: la frontera de la IA se alcanza, cada vez más, acumulando capital y silicio. xAI no ha inventado una técnica revolucionaria; ha reunido una potencia de cálculo enorme para acortar distancias con laboratorios que llevaban ventaja.
Una familia de modelos, no uno solo
Grok 3 no es un único modelo, sino una familia. Existe una versión reducida, Grok 3 mini, que responde con más rapidez a cambio de algo de precisión. No todas las variantes y funciones estaban disponibles desde el primer día —algunas siguen en fase beta—, pero el despliegue arrancó el lunes.
Según los datos que aporta la propia xAI, Grok 3 supera a GPT-4o en pruebas de referencia como AIME, que evalúa el rendimiento de un modelo en una muestra de problemas matemáticos, y GPQA, que mide su capacidad ante problemas de física, biología y química de nivel de doctorado. Una versión temprana de Grok 3 también obtuvo, siempre según xAI, buenos resultados en Chatbot Arena, un test colaborativo en el que los usuarios votan qué respuesta prefieren entre las de distintos modelos.
Conviene tomar estas cifras con la cautela habitual: las presenta el propio fabricante, y las comparaciones entre modelos en test de referencia son terreno resbaladizo, sensible a cómo se ejecuta cada prueba.
Modelos que «piensan»
Dos de las variantes, Grok 3 Reasoning y Grok 3 mini Reasoning, pueden «pensar» los problemas con detenimiento, al estilo de los llamados modelos de razonamiento como o3-mini de OpenAI o R1 de la china DeepSeek. Estos modelos intentan verificar sus propios pasos antes de dar una respuesta, lo que les ayuda a evitar algunos de los errores en los que suelen tropezar los sistemas convencionales.
xAI sostiene que Grok 3 Reasoning supera a la mejor versión de o3-mini —o3-mini-high— en varias pruebas populares, incluida una más reciente llamada AIME 2025.
En la aplicación, el usuario puede pedir a Grok 3 que «Piense» o, para consultas más difíciles, activar un modo llamado «Big Brain» que dedica cómputo adicional al razonamiento. xAI describe estos modelos como los más adecuados para matemáticas, ciencia y programación.
Hay un detalle revelador sobre cómo se protege el laboratorio: Musk explicó que en la aplicación se ocultan parte de los «pensamientos» de los modelos de razonamiento para evitar la destilación, una técnica con la que unos desarrolladores extraen conocimiento de los modelos de otros. No es un temor abstracto: recientemente se acusó a DeepSeek de destilar los modelos de OpenAI para crear el suyo.
DeepSearch y el pulso por la búsqueda con IA
Sobre estos modelos de razonamiento se apoya una función nueva de la aplicación, DeepSearch, la respuesta de xAI a las herramientas de investigación con IA como la de OpenAI. DeepSearch rastrea internet y X para analizar información y devolver un resumen en respuesta a una pregunta.
Que la herramienta incluya X entre sus fuentes no es un detalle menor: enlaza el modelo con la red social de Musk, un activo que sus rivales no tienen.
Cuánto cuesta y cuándo llega
Los suscriptores del nivel Premium+ de X, que cuesta 50 dólares al mes, tendrán acceso a Grok 3 primero. Otras funciones quedarán detrás de un nuevo plan que xAI llama SuperGrok. Según filtraciones, costaría 30 dólares al mes o 300 al año, y desbloquearía más consultas de razonamiento y de DeepSearch, además de generación de imágenes ilimitada.
Musk adelantó varias novedades con calendario: en cuestión de una semana, la aplicación de Grok incorporaría un «modo de voz» que daría a los modelos una voz sintetizada. Unas semanas después, los modelos de Grok 3 estarían disponibles a través de la API para empresas de xAI, junto con la función DeepSearch.
Grok 2, hacia el código abierto
Musk anunció que xAI planea liberar el código de Grok 2 en los próximos meses. «Nuestro enfoque general es que abriremos la última versión de Grok cuando la siguiente esté completamente disponible», explicó. «Cuando Grok 3 esté maduro y estable, lo que probablemente ocurra en unos meses, entonces abriremos Grok 2».
Es una política intermedia: no es un modelo abierto desde el lanzamiento, pero tampoco un cierre total. La versión anterior se libera cuando la nueva ya está en el mercado.
La promesa de una IA «no woke»
Cuando Musk anunció Grok hace unos dos años, lo presentó como una IA atrevida, sin filtros y anti-«woke», dispuesta a responder preguntas polémicas que otros sistemas evitan. Cumplió en parte: cuando se les pedía ser vulgares, Grok y Grok 2 obedecían con un lenguaje que difícilmente se oiría en ChatGPT.
Pero las versiones anteriores a Grok 3 se andaban con rodeos en temas políticos y no cruzaban ciertas líneas. De hecho, un estudio halló que Grok se inclinaba hacia la izquierda política en asuntos como los derechos de las personas transgénero, los programas de diversidad y la desigualdad.
Musk ha atribuido ese comportamiento a los datos de entrenamiento —páginas web públicas— y ha prometido «acercar Grok a la neutralidad política». Todavía no está claro si xAI lo ha conseguido, ni cuáles serían las consecuencias de intentarlo. Ese ajuste es el punto más delicado del proyecto: mover deliberadamente el sesgo de un modelo hacia un lugar «neutral» plantea la pregunta de quién define esa neutralidad y con qué criterio.
El lanzamiento deja a xAI instalada en la primera división de los grandes laboratorios de IA, con una hoja de ruta a semanas vista —voz y API empresarial— que habrá que verificar cuando llegue.