Amazon invertirá hasta 4.000 millones de dólares en Anthropic
Amazon anunció hoy una inversión de hasta 4.000 millones de dólares en Anthropic, el laboratorio creador de Claude. AWS se convierte en su proveedor principal de nube, con los chips Trainium e Inferentia como base para entrenar y ejecutar sus modelos.
Amazon anunció hoy una inversión de hasta 4.000 millones de dólares en Anthropic, la startup de inteligencia artificial fundada en 2021 por Dario Amodei y Daniela Amodei, antiguos responsables de investigación en OpenAI. El acuerdo convierte a Amazon Web Services (AWS) en el proveedor principal de computación en la nube para Anthropic y sitúa los chips propios de Amazon, Trainium e Inferentia, en el centro del entrenamiento y despliegue de Claude, el modelo de lenguaje de la compañía.
Un desembolso por fases, no un cheque único
Según el anuncio conjunto de ambas compañías, Amazon aportará inicialmente 1.250 millones de dólares, con la posibilidad de ampliar la inversión hasta los 4.000 millones en función de hitos futuros. Se trata de una participación minoritaria: Amazon no tomará el control de Anthropic ni un puesto determinante en su consejo, algo que la startup ha cuidado desde su fundación para mantener independencia sobre sus decisiones de seguridad e investigación.
El dinero no es la única pieza del acuerdo. Anthropic se compromete a usar AWS como su proveedor de nube principal para cargas de entrenamiento e inferencia, y ambas empresas colaborarán en el desarrollo de los futuros chips de Amazon diseñados específicamente para inteligencia artificial. Trainium, orientado al entrenamiento de modelos, e Inferentia, pensado para ejecutarlos de forma eficiente, llevan tiempo siendo la apuesta de Amazon para reducir su dependencia de las GPU de Nvidia, hoy el cuello de botella más caro y escaso de toda la industria.
Claude, un competidor de GPT-4 que necesita músculo de cómputo
Anthropic lanzó Claude 2 el pasado julio, un modelo que compite directamente con GPT-4 de OpenAI y con Bard de Google en tareas de conversación, resumen y generación de texto. Entrenar y servir modelos de este tamaño exige una infraestructura de cómputo que pocas startups pueden pagar por sí solas, y ese es precisamente el argumento que ha llevado a los grandes proveedores de nube a entrar en el capital de los laboratorios de IA generativa: no solo ganan exposición a una tecnología en auge, también aseguran que ese cliente use su nube y, en el caso de Amazon, sus propios chips.
Anthropic ya contaba con el respaldo de Google, que en febrero de este año invirtió alrededor de 300 millones de dólares a cambio de una participación minoritaria en la compañía. La entrada de Amazon no sustituye ese acuerdo, sino que añade un segundo gran patrocinador de infraestructura, algo poco habitual que refleja tanto el apetito de capital que exige entrenar modelos de frontera como la voluntad de Anthropic de no depender de un único proveedor de nube.
La sombra del pacto Microsoft-OpenAI
El movimiento de Amazon se entiende mejor en el espejo de lo que hizo Microsoft a comienzos de año. En enero, Microsoft anunció una inversión que se ha cifrado en unos 10.000 millones de dólares en OpenAI, ampliando una relación que ya venía de 2019 y que convirtió a Azure en la infraestructura casi exclusiva para entrenar y servir los modelos de OpenAI, incluido GPT-4. Ese acuerdo cambió el mapa competitivo del cloud: cada gran anuncio de OpenAI reforzaba también la posición de Azure frente a AWS y Google Cloud.
AWS lleva siendo, durante años, el proveedor de nube dominante en cuota de mercado, pero había llegado tarde a la conversación sobre modelos fundacionales propios frente a Microsoft y Google. Asegurarse a Anthropic como cliente estratégico y como probador de sus chips de IA es la manera más directa que tiene Amazon de no quedarse fuera de la carrera por controlar la capa de infraestructura sobre la que se construye la próxima generación de aplicaciones de inteligencia artificial.
Qué cambia a partir de ahora
Para los clientes empresariales de AWS, el acuerdo anticipa una integración más profunda de Claude dentro de los servicios de Amazon, en una línea similar a como Microsoft ha ido incrustando los modelos de OpenAI en Azure y en su suite de productos. Para Anthropic, supone el respaldo financiero necesario para competir en una carrera donde entrenar un solo modelo de frontera puede costar decenas de millones de dólares, sin tener que depender de un único socio para toda su infraestructura.
Queda por ver cómo evoluciona la relación entre Amazon y Google como socios simultáneos de una misma startup, y si Trainium e Inferentia consiguen demostrar, a través del uso real que les dé Anthropic, que son una alternativa viable a las GPU de Nvidia. Esa validación práctica, más que la cifra del cheque, será la que determine si esta inversión resulta decisiva para el futuro de AWS en inteligencia artificial.