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Google presenta A2A, el protocolo para que los agentes de IA cooperen entre sí

Google lanza Agent2Agent (A2A), un protocolo abierto respaldado por más de 50 socios como Salesforce, SAP o ServiceNow, para que agentes de distintos proveedores se comuniquen y coordinen tareas.

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Google ha presentado Agent2Agent (A2A), un protocolo abierto pensado para que agentes de inteligencia artificial construidos por proveedores distintos puedan comunicarse, intercambiar información de forma segura y coordinar acciones entre sí. El anuncio llega acompañado del respaldo de más de cincuenta socios tecnológicos y una docena larga de consultoras, lo que da al lanzamiento un peso poco habitual en una especificación recién nacida.

La idea de fondo es sencilla de enunciar y difícil de resolver: hoy las empresas despliegan agentes que automatizan tareas concretas —desde pedir un portátil nuevo hasta ayudar a un representante de atención al cliente o asistir en la planificación de la cadena de suministro—, pero esos agentes viven encerrados en sistemas y aplicaciones que no se hablan entre ellos. A2A quiere darles un idioma común.

Qué es A2A y qué problema ataca

Según explica Google en el anuncio, A2A es un protocolo abierto que permite a los agentes de IA comunicarse, compartir información con seguridad y coordinar acciones sobre distintas plataformas o aplicaciones empresariales. El matiz importante es que esa comunicación funciona aunque los agentes hayan sido creados por proveedores diferentes o con marcos de desarrollo distintos.

Ese detalle es el corazón de la propuesta. En el estado actual de la IA agéntica —el enfoque en el que un modelo no solo responde, sino que ejecuta tareas de forma autónoma— cada empresa tiende a construir sus agentes dentro de su propio ecosistema. El resultado son islas: un agente de una herramienta de gestión de proyectos no tiene forma estándar de pedirle algo a un agente de facturación o de recursos humanos de otro fabricante.

Google argumenta que permitir que esos agentes interoperen «aumentará la autonomía y multiplicará las ganancias de productividad, al tiempo que reduce los costes a largo plazo». La compañía dice haber diseñado el protocolo apoyándose en su experiencia interna escalando sistemas de agentes, y para abordar los problemas que detectó al desplegar sistemas multiagente a gran escala para sus clientes.

Más de cincuenta socios detrás

El volumen y el perfil de las empresas que acompañan el lanzamiento son la parte más llamativa. Entre los socios tecnológicos figuran Atlassian, Box, Cohere, Intuit, Langchain, MongoDB, PayPal, Salesforce, SAP, ServiceNow, UKG y Workday. La lista incluye desde gigantes del software empresarial hasta compañías de pagos y de bases de datos.

A ellos se suman grandes proveedores de servicios y consultoras: Accenture, BCG, Capgemini, Cognizant, Deloitte, HCLTech, Infosys, KPMG, McKinsey, PwC, TCS y Wipro. Que las consultoras que implantan software en las grandes corporaciones estén desde el principio no es un detalle menor: son ellas quienes acaban decidiendo, en la práctica, qué estándares se despliegan dentro de las empresas.

La presencia de compañías cuyo negocio central es el software de gestión —Salesforce, SAP, ServiceNow, Workday— apunta al terreno donde Google quiere que A2A eche raíces: los flujos de trabajo empresariales complejos, esos que atraviesan varios departamentos y varias aplicaciones a la vez.

Cómo encaja con MCP, el estándar de Anthropic

Uno de los puntos que Google subraya es que A2A no compite con el Model Context Protocol (MCP) de Anthropic, sino que lo complementa. La distinción es clave para entender qué hace cada pieza.

MCP, según describe el propio anuncio, aporta a los agentes herramientas y contexto: es el mecanismo por el que un agente accede a datos, documentos o funciones que necesita para hacer su trabajo. A2A opera en otro plano: es el que permite que un agente hable con otro agente. Uno conecta el modelo con sus herramientas; el otro conecta agentes entre sí.

Esa división de tareas dibuja lo que empieza a perfilarse como una pila de estándares para la IA agéntica, con capas que resuelven problemas distintos. Que dos de los grandes actores del sector —Google y Anthropic— empujen protocolos que se presentan como compatibles en lugar de rivales es una señal de que el mercado prefiere, al menos de momento, repartirse el terreno antes que fragmentarlo en formatos incompatibles.

Por qué importa para las empresas

Para una organización que ya usa varias herramientas con capacidades de agente, la promesa de A2A es concreta: poder combinar agentes de distintos proveedores y gestionarlos de forma estandarizada a través de plataformas y entornos de nube diversos. Google lo resume diciendo que los agentes de sus clientes «podrán trabajar a lo largo de todo su parque de aplicaciones empresariales».

En términos prácticos, eso apunta a evitar el bloqueo por proveedor. Si un agente de una compañía puede delegar parte de una tarea en el agente de otra sin desarrollos a medida, la empresa gana margen para elegir la mejor herramienta en cada función en lugar de quedar atada a un único ecosistema.

Conviene, aun así, leer el anuncio con la cautela que merece una especificación en sus primeros pasos. Un protocolo abierto respaldado por medio centenar de nombres es un punto de partida, no una garantía de adopción. La historia de los estándares tecnológicos está llena de propuestas prometedoras que se quedaron a medio camino porque la implementación real —seguridad, gobernanza, compatibilidad entre versiones— resultó más costosa que el respaldo inicial sobre el papel.

La incógnita de fondo es si A2A se convierte en el idioma común de los agentes empresariales o en una capa más que conviva con alternativas. Lo que sí deja claro el movimiento es que la interoperabilidad, y no solo la potencia de cada modelo, se ha convertido en un campo de disputa central en la IA agéntica. Los próximos meses dirán cuántos de esos cincuenta socios pasan del anuncio a la integración efectiva.

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