Google ficha a la cúpula de Windsurf y Cognition compra el resto
Google ha contratado al CEO y parte del equipo de I+D de Windsurf mediante un acuerdo de licencia de 2.400 millones de dólares. Tres días después, Cognition compra el producto, la propiedad intelectual y la plantilla que permanecía en la empresa.
Google ha fichado al consejero delegado de Windsurf, Varun Mohan, a su cofundador Douglas Chen y a parte de sus responsables de investigación y desarrollo. El acuerdo, valorado en 2.400 millones de dólares, concede a Google una licencia no exclusiva sobre la tecnología de esta firma de herramientas de programación con IA.
La operación no ha supuesto la compra de Windsurf. Pero ha dejado a la startup sin sus dos fundadores y ha abierto una segunda transacción: Cognition, creadora del agente de programación Devin, ha firmado este lunes la adquisición de la empresa que quedaba, incluido su producto, su propiedad intelectual y los empleados que no se marchan a Google.
El desenlace concentra en 72 horas una de las disputas más intensas del software de IA de este año. OpenAI había negociado comprar Windsurf por unos 3.000 millones de dólares, pero su oferta expiró el pasado viernes sin cerrarse. Poco después se hizo público el pacto con Google y, durante el fin de semana, Cognition negoció la compra de los activos restantes.
Un acuerdo que separa talento, tecnología y empresa
Windsurf desarrolla un entorno integrado de programación, o IDE: la aplicación donde los desarrolladores escriben, prueban y organizan su código. Su diferencia frente a un editor convencional es que incorpora modelos de IA capaces de sugerir cambios, explicar errores y ejecutar tareas de programación desde el propio entorno.
Google se queda con sus principales responsables técnicos y una licencia para usar parte de esa tecnología, mientras Windsurf continúa bajo Cognition. Es una estructura conocida como reverse acquihire: en vez de adquirir formalmente una compañía entera, una gran tecnológica contrata a su equipo directivo y licencia su tecnología.
Para Google, el acuerdo refuerza a DeepMind en un mercado donde programar se ha convertido en una de las pruebas decisivas para los modelos de lenguaje. Para Windsurf, evita que el producto desaparezca tras la salida de sus líderes. Y para Cognition ofrece una vía rápida para sumar una interfaz de programación consolidada a Devin, su agente autónomo.
La fórmula también ilustra una tendencia que los reguladores siguen de cerca. Las grandes tecnológicas han recurrido a licencias y contrataciones masivas de talento en lugar de adquisiciones tradicionales, operaciones que pueden alterar la competencia sin adoptar la forma clásica de una compra empresarial completa.
Cognition se queda con los empleados restantes, clientes y producto
Cognition ha comunicado que incorporará a todos los empleados de Windsurf que no fueron contratados por Google. La compañía asegura además que el 100% de esta plantilla participará económicamente en la operación y que se eliminarán los periodos mínimos de permanencia ya acumulados para consolidar sus acciones.
Ese detalle responde a una cuestión delicada. La operación de Google había recibido críticas públicas porque, según informó The Information, algunos empleados incorporados durante el último año no recibirían pagos del acuerdo de 2.400 millones. Cognition intenta ahora ofrecer una salida financiera a toda la plantilla que sigue vinculada a Windsurf.
La adquisición incluye un negocio que, pese a su tamaño menor que Cursor, ha crecido con rapidez. Cognition cifra los ingresos recurrentes anualizados de Windsurf en 82 millones de dólares, con los ingresos empresariales duplicándose trimestre a trimestre. La plataforma cuenta con al menos 350 clientes corporativos y cientos de miles de usuarios activos diarios.
El dato llega después de un tropiezo relevante. En junio, Anthropic restringió el acceso directo de Windsurf a Claude, uno de los modelos más utilizados para programar. La medida coincidió con los rumores sobre la adquisición por OpenAI y llevó a parte de sus clientes a buscar alternativas. Cognition afirma que Windsurf recuperará ahora acceso completo a los modelos Claude.
De Devin al entorno donde se programa
Cognition lanzó Devin en 2024 con una ambición distinta a la de los asistentes de código habituales: no solo proponer fragmentos, sino asumir tareas completas como un ingeniero júnior. Las primeras pruebas públicas mostraron que el agente cometía errores y necesitaba supervisión, pero la categoría ha evolucionado deprisa.
Cursor y Windsurf, inicialmente centrados en ofrecer IA dentro del editor, han ido añadiendo funciones más autónomas. La compra permite a Cognition combinar ambas capas: un entorno de trabajo para desarrolladores y un agente que ejecute tareas dentro de él.
La competencia ya no se reduce a quién tiene el modelo más capaz. También importa quién controla la interfaz diaria del programador, el acceso a los modelos de terceros y la relación con las empresas. Cognition acaba de anunciar asimismo a Goldman Sachs como cliente de Devin. Con Windsurf, gana producto, distribución y una base de usuarios en un momento en que OpenAI, Anthropic, Google y Cursor compiten por convertir la programación asistida en una plataforma de software empresarial.