NVIDIA duplica ingresos gracias al boom de chips para IA
NVIDIA facturó 13.510 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, un 101% más que hace un año, impulsada por la demanda de GPU para centros de datos de IA generativa.
NVIDIA presentó el 23 de agosto de 2023, unos resultados que superaron con holgura las previsiones de los analistas y confirmaron que la fiebre por la inteligencia artificial generativa se está traduciendo en negocio real, no solo en promesas. La compañía facturó 13.510 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, cerrado el 30 de julio, un 101% más que en el mismo periodo del año anterior y un 88% más que el trimestre previo. Fuente del anuncio.
El motor: los centros de datos
La división de centros de datos, que agrupa las GPU que entrenan y ejecutan modelos como GPT-4 o Llama, facturó 10.320 millones de dólares, un 171% más interanual. Es la primera vez que esta unidad supera con tanta claridad al negocio histórico de NVIDIA, los chips gráficos para videojuegos, que aportó 2.490 millones de dólares, un 22% más que hace un año. Fuente del anuncio.
El beneficio por acción ajustado alcanzó los 2,70 dólares, muy por encima de los cerca de 2,09 dólares que esperaba el consenso de analistas. Y lo que más ha movido el mercado no son los números del trimestre cerrado, sino la previsión: NVIDIA anticipó ingresos de unos 16.000 millones de dólares para el trimestre en curso, un 170% más que hace un año y muy por encima de los 12.500 millones que manejaban los analistas antes del anuncio. Fuente del anuncio.
"Una nueva era de la computación"
Jensen Huang, consejero delegado de NVIDIA, resumió el momento en el comunicado de resultados de la compañía: "Ha comenzado una nueva era de la computación. Empresas de todo el mundo están haciendo la transición de la computación de propósito general a la computación acelerada y la IA generativa".
La frase no es solo relaciones públicas. NVIDIA controla la inmensa mayoría del mercado de GPU para entrenamiento de modelos de IA, y su chip H100 se ha convertido en el componente más codiciado —y más escaso— de la industria tecnológica en 2023. Empresas como Microsoft, Google, Amazon, Meta y una legión de startups de IA generativa han hecho cola para conseguir unidades, en muchos casos con meses de espera.
Un año ya extraordinario en bolsa
Estos resultados llegan después de que la acción de NVIDIA acumulara una subida superior al 200% en lo que va de 2023, un recorrido que ya había anticipado buena parte del entusiasmo por la IA generativa desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022. Precisamente por eso, buena parte del mercado ya daba por hecho un trimestre fuerte: la sorpresa esta vez no estaba tanto en superar las expectativas como en la magnitud con la que lo hizo, y sobre todo en una previsión de ingresos que implica que la demanda no muestra signos de enfriarse. Fuente del anuncio.
Por qué importa más allá de NVIDIA
Estas cifras funcionan como termómetro de todo el sector. Si los grandes modelos de lenguaje y la IA generativa fueran una moda pasajera, no se traduciría en pedidos de chips por decenas de miles de millones de dólares con meses de antelación. NVIDIA no vende una promesa: vende el hardware sin el cual entrenar un modelo grande, o servir sus respuestas a millones de usuarios, es simplemente imposible hoy.
Eso también expone un cuello de botella para el resto de la industria. La escasez de GPU avanzadas encarece y ralentiza los planes de cualquier empresa que quiera entrenar sus propios modelos, y refuerza la posición de NVIDIA como pieza casi insustituible de la cadena de valor de la IA, algo que rivales como AMD e Intel, y clientes como Google o Amazon con sus propios chips a medida, llevan tiempo intentando erosionar sin éxito notable hasta ahora.
Lo que queda por ver es si la oferta de chips —limitada también por la capacidad de fabricación de socios como TSMC— logra ponerse a la altura de una demanda que, a la vista de estos números, sigue disparada.
Cómo leer un trimestre sin convertirlo en profecía
El primer paso es conservar los ejes de comparación. NVIDIA informó de 13.507 millones de dólares de ingresos: un 88% más que el trimestre anterior y un 101% más que el mismo trimestre del año previo. Ambas tasas son correctas, pero responden a preguntas distintas. La comparación interanual reduce estacionalidad; la secuencial muestra la velocidad reciente. Mezclarlas puede exagerar o esconder un cambio. Fuente del dato.
La tabla oficial del segundo trimestre fiscal de 2024 separa además métricas GAAP y no GAAP. El beneficio diluido fue de 2,48 dólares bajo GAAP y de 2,70 en la medida ajustada. Si se cita una cifra de beneficio hay que nombrar el marco, porque los ajustes excluyen partidas y no son intercambiables.
El segundo paso es bajar del total al segmento. Centros de datos aportó 10.320 millones y videojuegos 2.490 millones. Eso demuestra dónde se concentró el crecimiento declarado; no identifica por sí solo qué parte procede de entrenamiento, inferencia, redes u otras cargas. La compañía agrupa productos y la demanda final puede pasar por proveedores de nube antes de llegar al usuario. Fuente del dato.
Ingresos, pedidos y capacidad son señales diferentes
Un ingreso se reconoce bajo reglas contables; un pedido puede pertenecer a un periodo futuro; una previsión es una estimación de la dirección. La demanda mencionada en una llamada no debe sumarse al ingreso realizado. Para comprobar si el auge se sostiene conviene seguir inventario, margen bruto, compromisos de suministro y concentración de clientes junto a la facturación.
También hay una restricción física. Una GPU terminada depende de fabricación, memoria avanzada, encapsulado, redes, electricidad y centros de datos. Que la demanda supere a la oferta puede elevar ingresos y, a la vez, frenar proyectos de clientes. El cuello de botella no desaparece porque una empresa presente un trimestre récord.
La capacidad transferible es reconstruir una afirmación financiera desde la tabla: periodo, eje de comparación, segmento y norma contable. Después se separan resultados realizados, previsiones y discurso estratégico. Así, unas cuentas excepcionales siguen siendo evidencia de un trimestre concreto, no una garantía automática sobre todo el mercado de IA.
Una hoja de cálculo para no perder el eje
La lectura puede reproducirse con una tabla sencilla. Cada fila contiene métrica, periodo actual, periodo comparado, cambio absoluto, cambio porcentual y fuente. Si la empresa ofrece GAAP y no GAAP, se crean filas separadas. Esta disciplina descubre denominadores incompatibles y evita comparar un trimestre fiscal con un año natural.
Después se calcula la mezcla de negocio: cuánto representa cada segmento sobre el total y cuánto aportó al crecimiento. No se atribuye todo a IA solo porque el comunicado la destaque. Centros de datos incluye una cartera concreta y la clasificación contable de la empresa es la referencia disponible; cualquier desglose adicional debe presentarse como estimación y explicar su método.
La previsión se guarda en otra columna y no se suma a resultados. Cuando llega el trimestre siguiente, se compara lo realizado con el rango anunciado. Así se aprende si la dirección fue conservadora, precisa o demasiado optimista sin juzgarla por el movimiento diario de la acción.
La cotización puede reaccionar a la diferencia entre resultados y expectativas, no solo al nivel del negocio. Por eso “superó previsiones” exige identificar qué previsión, de quién y cuándo se recogió. Si no se dispone de esa serie, es más limpio describir la cifra oficial y la guía de la empresa. El mercado es una reacción agregada; la cuenta publicada es el dato auditable. Conservar ambas separadas evita explicar una con la otra sin evidencia. La fecha de consulta también se anota y se conserva.
Este artículo se ha elaborado con inteligencia artificial bajo supervisión editorial humana.