NVIDIA estrena las RTX 40 SUPER y lleva la IA generativa al PC
NVIDIA ha presentado en el CES las GeForce RTX 40 SUPER y nuevas herramientas para ejecutar IA generativa en ordenadores. La compañía quiere que el PC con GPU se convierta en una plataforma para crear, jugar y usar asistentes locales.
NVIDIA ha abierto el CES 2024 con tres nuevas tarjetas gráficas GeForce RTX 40 SUPER y una apuesta clara: que la inteligencia artificial generativa no dependa siempre de un servidor remoto. Las nuevas GPU elevan el rendimiento en juegos, pero también están diseñadas para acelerar modelos de IA en ordenadores personales.
Jensen Huang, fundador y consejero delegado de NVIDIA, ha presentado las RTX 4080 SUPER, RTX 4070 Ti SUPER y RTX 4070 SUPER. La novedad llega en un momento en que los modelos capaces de crear texto, imágenes, voz o personajes interactivos empiezan a exigir más capacidad de cálculo también fuera de los centros de datos.
Tres gráficas para renovar la gama alta
La GeForce RTX 4080 SUPER llegará el 31 de enero por 999 dólares, 200 dólares menos que el precio de lanzamiento de la RTX 4080 original. NVIDIA eleva sus núcleos CUDA —las unidades que realizan cálculos en paralelo— hasta los 10.240 y equipa 16 GB de memoria de vídeo GDDR6X. La compañía afirma que ofrece el doble de rendimiento que una RTX 3080 Ti en juegos con trazado de rayos y DLSS 3 activados.
Por debajo se sitúa la RTX 4070 Ti SUPER, disponible el 24 de enero por 799 dólares. Su cambio más relevante no es solo de velocidad: sube de 12 a 16 GB de memoria de vídeo y adopta un bus de memoria de 256 bits. Esa capacidad adicional importa en juegos de alta resolución, pero también para trabajar con modelos de IA y generación de imágenes que necesitan cargar muchos datos en la memoria de la gráfica.
La primera en llegar será la RTX 4070 SUPER, el 17 de enero, por 599 dólares. Cuenta con 7.168 núcleos CUDA, un 20% más que la RTX 4070 original, y mantiene 12 GB de memoria. NVIDIA la presenta como una opción para jugar a 1440p con funciones de IA como DLSS 3, su sistema que genera fotogramas adicionales para mejorar la fluidez.
La GPU ya no solo sirve para dibujar píxeles
La parte más importante del anuncio para la IA está en el uso de los llamados núcleos Tensor. Son componentes especializados en operaciones matemáticas empleadas por redes neuronales, y permiten ejecutar tareas de inteligencia artificial mucho más rápido que un procesador convencional.
NVIDIA quiere aprovecharlos para que ciertas aplicaciones generativas funcionen directamente en el equipo. La ventaja es práctica: menor latencia, más control sobre los archivos personales y la posibilidad de utilizar algunas funciones sin enviar cada consulta a la nube. El límite también es evidente: un PC doméstico no puede competir con los grandes clústeres de GPU que entrenan modelos gigantes, pero sí puede ejecutar versiones optimizadas para tareas concretas.
En el CES, la compañía ha mostrado Chat with RTX, una aplicación de demostración que permite crear un asistente local a partir de documentos, notas y otros archivos del usuario. El programa usa modelos de lenguaje y puede buscar información dentro de una colección privada de datos sin que estos tengan que salir del ordenador. NVIDIA ha indicado que estará disponible como demo en febrero para equipos con GPU GeForce RTX.
Este enfoque anticipa una categoría que empieza a tomar forma: asistentes personales que trabajan sobre los datos del propio dispositivo. No sustituye a los servicios como ChatGPT o Gemini, que disponen de modelos mucho mayores y acceso a infraestructura masiva, pero resulta útil cuando la privacidad, la respuesta inmediata o el trabajo sin conexión son prioritarios.
Personajes de videojuegos que conversan
NVIDIA también ha llevado al CES sus microservicios ACE, orientados a crear avatares y personajes no jugables, conocidos como NPC, con IA generativa. Un microservicio es una pieza de software independiente que resuelve una función concreta; en ACE, esas piezas pueden encargarse de reconocer voz, generar respuestas, sintetizar habla o animar el rostro de un personaje.
La propuesta combina tecnologías como Riva, para voz; NeMo, para modelos de lenguaje; y Audio2Face, que sincroniza la animación facial con el audio. La demostración busca alejarse de los diálogos prefijados de muchos videojuegos: en lugar de elegir entre varias respuestas escritas por adelantado, el jugador podría hablar con un personaje y recibir una contestación generada en ese momento.
Eso no significa que cualquier estudio pueda añadir personajes plenamente improvisados sin más. Los desarrolladores necesitan controlar el tono, los límites narrativos, los costes de computación y la calidad de las respuestas. La IA puede hacer más flexible una conversación, pero no resuelve por sí sola el diseño de un buen juego.
Una carrera por convertir el PC en plataforma de IA
La renovación SUPER no cambia la arquitectura Ada Lovelace de la serie RTX 40, pero refuerza el mensaje comercial de NVIDIA: la tarjeta gráfica se ha convertido en una pieza central para la IA de consumo. La empresa ya domina el mercado de aceleradores para centros de datos; ahora busca que esa misma ventaja tecnológica se traduzca en aplicaciones cotidianas para ordenadores personales.
Para quienes tengan una RTX reciente, el interés no estará solo en sustituir hardware. Durante 2024 será decisivo comprobar cuántas aplicaciones aprovechan de verdad la ejecución local: editores de imagen, herramientas de vídeo, asistentes para archivos personales y videojuegos son los candidatos más inmediatos. Las RTX 40 SUPER ponen más potencia sobre la mesa; falta que el software convierta esa potencia en funciones que merezcan estar en el escritorio del usuario.