OpenAI convierte ChatGPT en una plataforma de apps y agentes
ChatGPT integrará servicios como Spotify, Canva y Zillow dentro de sus conversaciones. OpenAI también ha presentado AgentKit y ha abierto GPT-5 Pro y Sora 2 a los desarrolladores.
OpenAI quiere que ChatGPT deje de ser solo un chatbot y se convierta en la puerta de entrada a otros servicios digitales. La compañía ha presentado hoy aplicaciones integradas en las conversaciones, un paquete para crear agentes de IA y acceso mediante API a GPT-5 Pro y Sora 2.
La apuesta llega con una ventaja difícil de ignorar: ChatGPT ha alcanzado los 800 millones de usuarios activos semanales, según anunció Sam Altman durante el DevDay 2025. Son 100 millones más que los comunicados en agosto, aunque la cifra no equivale a suscriptores de pago.
Spotify, Canva y Zillow entran en las conversaciones
Los usuarios podrán pedir a ChatGPT que utilice una aplicación mencionándola en el mensaje. Spotify puede ayudar a crear una lista de reproducción; Canva, convertir una idea en un diseño; y Zillow, mostrar viviendas que cumplan unas condiciones concretas.
Entre los primeros socios también figuran Booking.com, Coursera, Expedia y Figma. El resultado combina la conversación con interfaces interactivas: mapas, diseños, vídeos o listados pueden aparecer dentro del propio chat, sin obligar al usuario a empezar de cero en otra aplicación.
Para construir estas integraciones, OpenAI ha lanzado en fase preliminar el Apps SDK. El kit se apoya en MCP, siglas de Model Context Protocol, un protocolo abierto creado originalmente por Anthropic para conectar modelos de IA con datos y herramientas externas. Su adopción reduce la necesidad de crear una conexión distinta para cada asistente.
La idea recuerda a los complementos que ChatGPT estrenó en 2023 y retiró después en favor de los GPT personalizados. La diferencia es que estas nuevas apps pueden combinar acciones, datos e interfaces visuales directamente dentro de una conversación. OpenAI no se limita así a alojar pequeños chatbots especializados: aspira a convertirse en una capa de distribución para servicios de terceros.
Los 800 millones de usuarios semanales explican el atractivo para empresas como Spotify o Canva. Si una parte de las búsquedas, reservas y compras comienza en ChatGPT, aparecer bien dentro del asistente podría adquirir una importancia parecida a la que hoy tienen Google, las tiendas de aplicaciones o los sistemas operativos móviles.
AgentKit lleva los agentes del prototipo a producción
El segundo gran anuncio es AgentKit, un conjunto de herramientas para construir y desplegar agentes de IA. Un agente no se limita a responder una pregunta: puede encadenar pasos, consultar fuentes, utilizar programas externos y ejecutar una tarea con cierto grado de autonomía.
AgentKit reúne cuatro piezas principales:
- Agent Builder, un editor visual para diseñar el recorrido del agente, sus decisiones y las herramientas que puede utilizar.
- ChatKit, una interfaz de conversación que las empresas pueden insertar en sus propios productos y adaptar a su marca.
- Evals for Agents, herramientas para comprobar el rendimiento paso a paso, evaluar componentes y optimizar instrucciones.
- Connector Registry, un registro administrado para enlazar agentes con sistemas internos y servicios de terceros manteniendo controles centralizados.
OpenAI mostró durante el evento la creación de un flujo de trabajo y dos agentes en menos de ocho minutos. La demostración acredita que el montaje inicial puede simplificarse, pero no resuelve por sí sola la parte más difícil: asegurar que el sistema actúa correctamente ante datos incompletos, instrucciones maliciosas o situaciones que no aparecieron durante las pruebas.
Las evaluaciones cobran especial importancia porque los agentes pueden causar consecuencias fuera del chat. Un error al redactar una respuesta es molesto; un error al modificar una base de datos, enviar un correo o tramitar una devolución puede tener costes económicos y legales.
GPT-5 Pro y Sora 2 llegan a la API
OpenAI también ha incorporado GPT-5 Pro y Sora 2 a su plataforma para desarrolladores. La API permite integrar los modelos en productos propios sin utilizar directamente la interfaz de ChatGPT.
GPT-5 Pro está orientado a tareas que requieren más razonamiento y capacidad de cálculo que la versión convencional. Sora 2 amplía la oferta hacia la generación de vídeo, lo que abre usos en publicidad, entretenimiento, formación y creación de prototipos audiovisuales.
La disponibilidad mediante API importa más que una nueva opción dentro de ChatGPT: permite que otras compañías construyan servicios comerciales sobre estos modelos. También aumenta su dependencia de OpenAI en aspectos como precios, límites de uso, disponibilidad y políticas de contenido.
ChatGPT compite por ser la interfaz del software
Los anuncios del DevDay dibujan dos movimientos complementarios. Con Apps SDK, OpenAI lleva servicios externos a ChatGPT. Con AgentKit, intenta que las empresas construyan sus propios agentes sobre la infraestructura de OpenAI.
Eso aproxima ChatGPT al papel de una plataforma, aunque todavía no sea un sistema operativo en sentido estricto. La comparación resulta útil porque concentra usuarios, desarrolladores, aplicaciones y mecanismos de conexión; pero carece del control directo sobre dispositivos que sí poseen Apple, Google o Microsoft.
El reto inmediato será gobernar qué datos recibe cada aplicación y qué acciones puede ejecutar. Cuanto más útil sea ChatGPT como intermediario, más información tendrá que circular entre el usuario, OpenAI y los proveedores externos. Los permisos comprensibles, la confirmación de operaciones sensibles y los registros de actividad determinarán si esta plataforma se utiliza para algo más que demostraciones llamativas.