OpenAI desplegará 6 GW con AMD y podrá obtener cerca del 10%
OpenAI desplegará 6 GW de aceleradores AMD durante varios años, empezando con 1 GW de MI450 en la segunda mitad de 2026. Si cumple los hitos pactados, podrá adquirir hasta 160 millones de acciones de AMD a un precio simbólico.
OpenAI ha elegido a AMD como proveedor estratégico para desplegar seis gigavatios de capacidad de GPU para inteligencia artificial durante los próximos años. El acuerdo comienza con un gigavatio de aceleradores Instinct MI450 en la segunda mitad de 2026 e incluye un incentivo extraordinario: OpenAI podrá adquirir hasta 160 millones de acciones de AMD, cerca del 10% de la empresa, si alcanza los hitos pactados.
La operación abre una vía de crecimiento enorme para AMD y reduce la dependencia de OpenAI respecto a Nvidia, pero no supone una sustitución inmediata de su principal proveedor. También consolida una fórmula financiera cada vez más visible en la carrera de la IA: fabricantes y clientes entrelazan compras de chips, inversiones y participaciones accionariales para financiar infraestructuras de una escala inédita.
Seis gigavatios, pero no todos de una vez
El contrato es plurianual y abarca varias generaciones de aceleradores AMD Instinct. La primera fase contempla un gigavatio de sistemas MI450 a partir del segundo semestre de 2026. El acuerdo prevé desplegar hasta seis gigavatios a medida que avance la colaboración hacia futuras generaciones de productos.
Los gigavatios expresan la escala de potencia asociada al despliegue anunciado de GPU, no un número exacto de procesadores. AMD también menciona soluciones de IA a escala de rack, pero no ha detallado públicamente el desglose de capacidad por componente. Un único gigavatio ya sitúa el proyecto en la categoría de los mayores despliegues de infraestructura de IA anunciados hasta ahora.
AMD espera que el acuerdo genere decenas de miles de millones de dólares en ingresos, según comunicó la compañía. Esa cifra es una previsión condicionada al despliegue, no el importe firme de una compra ejecutada hoy. Tampoco se ha fijado una fecha concreta para completar los seis gigavatios.
El trabajo entre ambas empresas no parte de cero. AMD afirma que su colaboración de hardware y software con OpenAI comenzó con MI300X y continuó con la serie MI350X, y ahora ambas compañías colaborarán para adaptar tanto el hardware como el software de futuras generaciones. Esa parte es crucial: Nvidia conserva una ventaja no solo por sus chips, sino por CUDA, su plataforma de programación ampliamente adoptada. AMD necesita que ROCm, su alternativa, resulte fiable y sencilla a gran escala.
Un derecho sobre 160 millones de acciones
Para alinear sus intereses, AMD ha concedido a OpenAI un warrant, un contrato que permite comprar acciones en el futuro bajo unas condiciones determinadas. El derecho cubre hasta 160 millones de títulos de AMD, aproximadamente un 10% de su capital si llegara a ejercerse por completo, con un precio de ejercicio simbólico de un centavo por acción.
OpenAI no recibe esa participación de forma inmediata. La primera parte se desbloqueará con el despliegue inicial de un gigavatio. Las siguientes dependerán de que las compras crezcan hasta seis gigavatios, de que OpenAI cumpla objetivos técnicos y comerciales y de que la cotización de AMD alcance determinados niveles. El último tramo está vinculado a que la acción llegue a 600 dólares.
El incentivo puede alcanzar un valor enorme si el plan funciona, pero también diluiría a los accionistas actuales al crearse nuevos títulos. El mercado ha premiado inicialmente la posibilidad de que AMD consiga uno de los mayores clientes de chips del mundo: la acción llegó a dispararse alrededor de un 34% este lunes.
AMD consigue una referencia frente al dominio de Nvidia
Nvidia sigue ocupando la posición dominante en los aceleradores empleados para entrenar y ejecutar grandes modelos. OpenAI, Microsoft, Meta y otros operadores han construido buena parte de su infraestructura alrededor de sus GPU y de CUDA. El pacto con AMD no rompe ese dominio por sí solo, pero proporciona al segundo gran fabricante una referencia comercial difícil de igualar.
Para OpenAI, incorporar otro proveedor sirve para ampliar el suministro, negociar precios y reducir el riesgo de depender de una sola arquitectura. La empresa necesita capacidad para entrenar nuevos modelos y atender el uso creciente de ChatGPT, una demanda que ya no puede resolverse únicamente comprando más unidades de una misma familia de chips.
El acuerdo convive, además, con el plan anunciado en septiembre por Nvidia y OpenAI: desplegar al menos 10 gigavatios de sistemas Nvidia, acompañado de una posible inversión de hasta 100.000 millones de dólares del fabricante en OpenAI conforme avance la instalación. La relación con AMD adopta la dirección contraria: aquí es el proveedor quien entrega al cliente derechos sobre su propio capital como incentivo para que compre y despliegue sus productos.
Una carrera financiada con relaciones cruzadas
Estas operaciones plantean una cuestión relevante para inversores y reguladores. Parte del crecimiento esperado por los fabricantes procede de clientes que reciben financiación o participaciones ligadas a sus compras. No convierte automáticamente los ingresos en artificiales, porque los centros de datos y los chips deben construirse y entrar en funcionamiento, pero complica la lectura de quién financia realmente la demanda y cuánto riesgo asume cada participante.
El primer examen tangible llegará en la segunda mitad de 2026. AMD tendrá que entregar los MI450 y sus sistemas a escala de gigavatio; OpenAI deberá integrarlos sin perder rendimiento frente al ecosistema de Nvidia. Solo entonces empezará a comprobarse si el acuerdo crea un segundo polo de infraestructura para IA o si su principal efecto ha sido elevar las expectativas sobre AMD.