IA 360
Actualidad

OpenAI lanza ChatGPT Enterprise para empresas con GPT-4 sin límites

OpenAI presenta una versión corporativa de ChatGPT con seguridad reforzada, uso ilimitado de GPT-4 y una ventana de contexto cuatro veces mayor. La compañía asegura que no usará los datos de los clientes para entrenar sus modelos.

4 min de lectura Read in English

OpenAI ha presentado hoy ChatGPT Enterprise, una versión del chatbot pensada específicamente para empresas que quieran usarlo sin las limitaciones ni las dudas de privacidad de la versión de consumo. El anuncio llega cuatro meses después de que la compañía abriera una lista de espera para "ChatGPT Business", el nombre provisional con el que se conocía este producto desde abril.

La promesa central es sencilla de entender: las empresas podrán usar GPT-4 sin los topes de uso que sufren los usuarios de ChatGPT Plus, con respuestas más rápidas, y con la garantía de que ninguna conversación ni dato introducido en la plataforma se empleará para entrenar los modelos de OpenAI.

Qué incluye la versión corporativa

ChatGPT Enterprise añade una capa de seguridad que hasta ahora no existía en ChatGPT: cifrado de datos en tránsito y en reposo, cumplimiento con el estándar SOC 2 (una certificación habitual que las empresas exigen a sus proveedores de software para verificar que gestionan la información de forma segura) y herramientas de administración como inicio de sesión único (SSO) y verificación de dominio para gestionar cuentas de empleados de forma centralizada.

La ventana de contexto —la cantidad de texto que el modelo puede "recordar" y procesar en una misma conversación— se multiplica por cuatro respecto a la versión estándar, hasta 32.000 tokens, lo que permite trabajar con documentos largos, informes extensos o conversaciones prolongadas sin que el modelo pierda el hilo.

El producto incluye también Advanced Data Analysis (antes conocido como Code Interpreter), la herramienta que permite subir archivos y pedirle a ChatGPT que analice datos, genere gráficos o escriba código para procesarlos, algo especialmente útil para departamentos de finanzas, analítica o investigación.

La privacidad como argumento de venta

Desde su lanzamiento público en noviembre de 2022, ChatGPT ha chocado con la reticencia de muchas empresas a compartir información sensible con un servicio cuyos términos, en su versión gratuita, permitían usar las conversaciones para mejorar los modelos. Varias compañías, entre ellas Samsung, prohibieron a sus empleados usar ChatGPT tras detectar filtraciones internas de código y documentos confidenciales.

ChatGPT Enterprise responde directamente a ese problema. OpenAI garantiza que los datos de las empresas clientes no se usarán para entrenar sus modelos y que la propia compañía no tendrá acceso por defecto a esas conversaciones salvo que sea necesario por motivos de seguridad o cumplimiento normativo.

Un mercado que OpenAI necesita conquistar

El lanzamiento llega en un momento en que OpenAI compite con Microsoft, que integra tecnología de GPT-4 en Copilot para Microsoft 365, y con Google, que impulsa Bard entre sus clientes de Google Workspace. La diferencia de ChatGPT Enterprise es que ofrece el modelo de forma más directa, sin necesidad de que las empresas ya usen el ecosistema de Microsoft u otro proveedor de productividad.

OpenAI no ha revelado el precio del servicio, que se negocia caso por caso según el tamaño y las necesidades de cada cliente, una práctica habitual en el software corporativo pero que contrasta con la tarifa plana de 20 dólares mensuales de ChatGPT Plus para usuarios particulares.

Qué implica para el sector

El movimiento confirma que OpenAI, más allá de ser un laboratorio de investigación, se ha convertido en una empresa de software con un modelo de negocio B2B en expansión. La compañía necesita ingresos recurrentes de clientes corporativos para sostener el coste de entrenar y operar modelos como GPT-4, que requieren infraestructura de cómputo extremadamente cara.

Para las empresas, ChatGPT Enterprise elimina buena parte de la excusa técnica para no adoptar la herramienta: ya no hay que elegir entre productividad y control de datos. Queda por ver si el precio, aún no público, resulta accesible para empresas medianas o si el producto queda reservado a grandes corporaciones con presupuestos de software a la altura de sus ambiciones de IA.

Compartir este artículo

Artículos relacionados

Apple v. OpenAI, semana 2: qué hay en el expediente y qué puede llegar estos días
Actualidad

Apple v. OpenAI, semana 2: qué hay en el expediente y qué puede llegar estos días

Tras el estruendo del viernes 10, el expediente del caso 5:26-cv-07078 ha pasado su primer fin de semana sin movimiento: las doce anotaciones siguen siendo las del día uno. Las repasamos número a número —tasas, citaciones, un equipo de ocho abogados— y explicamos los cuatro hitos procesales que pueden llegar esta semana: la scheduling order, las primeras notificaciones, la moción de cautelares anunciada por Apple y la decisión del 24 de julio sobre la jueza del caso.

3 min
Apple demanda a OpenAI: la alianza que llevó ChatGPT al iPhone acaba en los tribunales
Actualidad

Apple demanda a OpenAI: la alianza que llevó ChatGPT al iPhone acaba en los tribunales

Apple acusa a OpenAI, a su jefe de hardware Tang Tan, al ingeniero Chang Liu y a io Products de apropiarse de secretos comerciales del iPhone para acelerar su primer dispositivo de consumo. La demanda federal, presentada en San José, articula seis causas de acción y pide medidas cautelares y daños; OpenAI responde que no tiene «ningún interés en los secretos comerciales de otras compañías». El pleito pondrá a prueba dónde está la frontera entre fichar talento y llevarse know-how confidencial en plena carrera del hardware de IA.

5 min

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de navegación. Política de cookies.